jueves, 19 de febrero de 2015

EL TERROR

Aterrador, me siento profundamente turbado después de haberlo visto. Ojalá no hubiera tenido que hacerlo, y normalmente lo rehuyó. De alguna manera escondo la cabeza como un avestruz. Esta vez, sin embargo, he sentido la obligación de hacerlo, no por morbo; creo que por solidaridad, por compartir algo de este sufrimiento tan inmenso como inútil. He comprendido lo que es odiar y creo que tambiėn he deseado la muerte de los asesinos. Pero pienso tambiėn que es la inutilidad del odio la idea fuerza que ha de levantarse ante esta barbaridad sin nombre. Pero Dios mío, ¡en tu nombre no, en tu nombre no! Me siento muy afectado y no consigo quitarme sus rostros de encima que me persiguen suplicantes. !Cuántas vidas rotas, cuantas esperanzas, sueños, proyectos, amores, risas, abrazos desperdiciados!¡cuánto mal anida agazapado en nuestros corazones! ¡Cuanto miedo y que asustado estoy!
Los terroristas del Estado Islámico han difundido la cruel ejecución grabada en video de 21 cristianos coptos en la capital Libia. Los terroristas del Estado Islámico (ISIS,…
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domingo, 15 de febrero de 2015

MONEDERO, VETE A TU CASA POR FAVOR

Sobre Monedero: fuera de Podemos, no hay vuelta atrás. Nos jugamos la credibilidad. No es una cuestión de magnitud, sino de actitud. Responsabilidad política y punto. De paso, darle las gracias por su gran contribución a la causa. Nos miran con lupa para buscarnos las cosquillas, pero en este caso nos las han encontrado, creo que no hay ninguna duda. Y ahora es un problema de credibilidad lo que tenemos por delante. Lo mismo ocurre con Tania Sánchez. Y creo que va a ser muy difícil para Iglesias mantener ese idilio político y personal. La política es despiadada, siempre lo ha sido. A veces debe de serlo.

miércoles, 4 de febrero de 2015

JOËL DICKER: FIASCO Y ENGAÑO

Alucino. Me regalaron un ebook, creo que ya lo comenté, y me he descargado libros infumables que nunca me compraría, pero que ojeo sin vergüenza en las librerías. Sin embargo, todo tiene un limite y ese límite está en el bodrio titulado La verdad sobre el caso Harry Quebert, perpetrado por un tal Jöel Dicker y editado en español por Alfaguara. Más de quinientas páginas de un supuesto caso de asesinato enredado en una trama "de amor". Joder, menuda basura inconsistente (al menos las primeras doscientas páginas; no he podido seguir): enrevesado, inverosímil, cursi y snob, hasta decir basta, todo en uno. Y de verdad que no hay manera: con la altura literaria de Belén Esteban, las pretensiones de Mariló Montero y la profundidad de Gandía Shore tendríamos dinamita para escribir mejor. Os diría: (comprobadlo por vosotros mismos, pero ni me atrevo) Más allá de todo esto,  lo verdaderamente ¿indignante? (sí, esa es la palabra) es lo siguiente: XX Premio San Clemente, premio Goncourt des Lycéens, Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, premio Lire a la Mejor Novela en Lengua Francesa, Mejor Libro del Año para los lectores de El País y Qué Leer, 9 ediciones y más de 2 millones de ejemplares vendidos. Bueno, será por las casi cuatrocientas páginas que me faltan... o a lo mejor es que no es más que una gigantesca operación de marketing literario (sé que no es el adjetivo) detrás de la que se esconde la nada.

PODEMOS SUMA Y SIGUE

Vaya! Podemos sigue sumando! A los de Intereconomia igual les da un ictus, estén donde estén, dando la brasa. Me acuerdo cuando se reían tanto... y ahora los insolentes e imberbes jovenzuelos, segunda fuerza en intención de voto y marcando la agenda de todos los demás que quieren ir de modernos y mandan a polloperas picos de oro a las tertulias. Lo que no comprenden es que no tienen nada creíble que decirnos. Y antes de cachondearse de los demás, y si quieren fliparlo, que por ejemplo hagan un estudio sociológico del perfil del votante medio del PP para que vean el nivelón Sálvame y las posibilidades de partirse de la risa que tienen en la salita de su casa.

CUENTAS PENDIENTES

He visto hoy la película La Conspiración del Silencio, que me ha parecido muy interesante, no tanto desde el punto de vista formal como desde la temática abordada: la necesidad de expiación de la culpa del pueblo alemán tras la IIGM para su redención y reconstrucción moral. El argumento aborda el momento de la gestación de los juicios de Frankfurt contra los responsables de los crímenes cometidos en Auschwitz durante la guerra, asunto en el que tuvo un papel protagonista y clarividente el fiscal Fritz Bauer, de origen judío. En este sentido, siempre he tenido la sensación de que Alemania (ni Japón) no puede considerarse a sí misma, aun en la contemporaneidad, como un estado equiparable al resto de los estados, como un país con voz y voto normalizados en el panorama internacional. La profunda influencia transversal que el nazismo, con el holocausto y los millones de muertos, heridos, desplazados y empobrecidos, tuvo en el conjunto de la sociedad alemana, deberá bastar para lastrar a ésta durante generaciones, le guste o le deje de gustar. Baste decir que la pertenencia al partido nazi era condición para la permanencia en instituciones básicas como la judicatura o la policía y, así, tras la debacle del régimen no ha tenido lugar proceso alguno contra los primeros y, en cuanto a la policía, en 1948, por ejemplo, el 56% de los altos funcionarios de Rensnia-Westfalia procedían de la NSDAP. Hasta 1952 se siguió considerando a Claus Von Stauffenberg, principal conspirador en el atentado de 1944 contra Hitler en la Guarida del Lobo, como "traidor a la patria" y, en consecuencia, negándose a su esposa la pensión de viudedad y más del 90% de los antiguos miembros de las SS ni siquiera llegaron a ser juzgados. No hubo entonces desnazificación y fueron precisamente los ex-nazis, ayudados por una administración aliada que enseguida puso el punto de mira en el comunismo como enemigo principal, quienes ayudaron a levantar la actual Alemania conservadora, democrática y capitalista, según afirma el politólogo y sociólogo Ossip K. Fletchheim. El rearme moral, la redención de Alemania no se produjo entonces porque era materialmente imposible. Ni se ha producido todavía. Solo el logro del fiscal Bauer de llevar a juicio a los responsables de Auschwitz y, más tarde, los movimientos juveniles revolucionarios de 1968, pusieron un poco de racionalidad a la hora de corregir el rumbo del barco alemán hacia el norte de la redención. Sin embargo, de la misma manera que hubo una generación culpable por acción u omisión, por pertenencia o seguidismo al/ del nazismo, y debido a que los tiempos históricos no se miden con los mismos parámetros que los tiempos de los hombres, tambiėn el estado alemán arrastra una responsabilidad colectiva que trasciende al lapso de tiempo en el que vive una sola generación. Por esta razón, el protagonista de nuestra película, un joven fiscal a las órdenes de Bauer, nacido en 1930, siente una profunda responsabilidad moral y una profunda turbación a la hora de afrontar el problema de la culpa heredada, en especial cuando descubre que su padre, el hombre recto y honesto al que tanto admiraba, tambiėn había sido miembro del partido nazi. Que los alemanes -que en virtud de las condiciones de reconstrucción de su país, derivadas del Plan Marshall, consiguieron una condonación de hasta el 60% de la deuda generada por dicha reconstrucción- pretendan erigirse ahora en árbitros y garantes de la adaptación económica de la UE al contexto de la actual crisis económica, no es solo sarcástico, sino inadmisible, aunque solo sea desde el punto de vista de su legitimidad moral; todavía han de ver nuestros ojos desfilar por el escenario de la historia unas cuantas generaciones de descendientes de tamaña irresponsabilidad.

martes, 3 de febrero de 2015

POR PACTOS QUE NO SEA

PP y PSOE han firmado un pacto antiterrorista ("contra al terrorismo yihadista", les ha dado por decir, pero que podía haber sido contra el terrorismo de las Mirindas asesinas) que incluye la puesta en vigor de la cadena perpetua, que ahora le llaman tarta de chocolate pero que sigue siendo cadena perpetua. Este pacto singular incluye dos curiosas claúsulas: los primeros se comprometen a permanecer en él si una futura mayoría parlamentaria abole esta despreciable condena en el futuro; los segundos a abolirla cuando gobiernen (la parte contratante de la primera parte es la parte contratante de la primera parte, etc.) Esta mierda de pacto, -inconstitucional, según los juristas serios de este país, porque no es más que un gesto inútil que contempla una pena inhumana que promueve la venganza frente a la reinserción y es todo menos disuasoria-, se define con un neologismo que empieza a dar casi tanta grima como sus firmantes: "postureo". Por cierto, ¿decían que Podemos era populismo? Y ya puestos, me pregunto al respecto cómo es que estos salerosos mortadelos pretenden que no votemos a los imberbes jovenzuelos, si son como las patatas fritas con vinagre: igual nos gustan o igual no, pero vamos a probarlas.