martes, 3 de febrero de 2015

POR PACTOS QUE NO SEA

PP y PSOE han firmado un pacto antiterrorista ("contra al terrorismo yihadista", les ha dado por decir, pero que podía haber sido contra el terrorismo de las Mirindas asesinas) que incluye la puesta en vigor de la cadena perpetua, que ahora le llaman tarta de chocolate pero que sigue siendo cadena perpetua. Este pacto singular incluye dos curiosas claúsulas: los primeros se comprometen a permanecer en él si una futura mayoría parlamentaria abole esta despreciable condena en el futuro; los segundos a abolirla cuando gobiernen (la parte contratante de la primera parte es la parte contratante de la primera parte, etc.) Esta mierda de pacto, -inconstitucional, según los juristas serios de este país, porque no es más que un gesto inútil que contempla una pena inhumana que promueve la venganza frente a la reinserción y es todo menos disuasoria-, se define con un neologismo que empieza a dar casi tanta grima como sus firmantes: "postureo". Por cierto, ¿decían que Podemos era populismo? Y ya puestos, me pregunto al respecto cómo es que estos salerosos mortadelos pretenden que no votemos a los imberbes jovenzuelos, si son como las patatas fritas con vinagre: igual nos gustan o igual no, pero vamos a probarlas.

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