lunes, 23 de septiembre de 2013

FRANCISCO, YA ERA HORA

Estoy pensando, entre la perplejidad y la complicidad, que algo nuevo tiene que haber en el mensaje de Francisco para que merezca el espacio mediático que le están dedicando medios como la Ser, por ejemplo, con tramos enteros de tertulia y apertura de informativos.
Y me hace gracia que se diga, desde sectores de la iglesia recalcitrante que ha tenido la sartén por el mango hasta que a Ratzinger se le inflaron las narices y dijo hasta luego Lucas, que "lo que dice el Papa no es nada nuevo que no se haya dicho antes".

Ocurre que hacía falta alguien que lo dijera en voz alta, alguien que dijera las verdades del barquero, sin medias tintas, con palabras y con hechos. Así que Francisco, arremangándose, está haciendo lo que para muchos de nosotros eran cosas de puro sentido común pero que la Iglesia, sabiéndolas, las despreciaba disimuladamente por inoportunas, porque las exigencias de humildad y servicio son muy inconvenientes en la soberbia de la lucha por el poder y en las miserables aspiraciones humanas. Aspiraciones de las que, por cierto, nadie es ajeno, ni los obispos y jerarcas de la iglesia, ni el papa, ni nosotros mismos.

Espero que la Iglesia española, por empezar por casa y después de limpiarse los oídos, trate con más cariño y respeto a los hormonados adolescentes, a las parejas peleonas, a las madres solteras y a las que no llegaron a serlo, a las minorías sufrientes y al resto de los dolientes hijos de Dios que, desde lo que le ha tocado vivir a cada uno, se esfuerza honestamente y con denuedo por comprender la Creación.

Y, ya puestos, que empiece por pagar el IVA, el IBI y hasta los cafés y continue dando pasos sin descanso en esta purificadora y reconciliadora dirección.

viernes, 20 de septiembre de 2013

¡CUIDADO CON LOS CONVERSOS!

Los 'diez mandamientos' de Francisco
¡Cuidado con los conversos! Ahora, desde amplios sectores de esta iglesia tradicionalista que hemos tenido hasta la llegada del nuevo Papa Francisco, se es, una vez más, más papista incluso que él y se nos recuerda que "no está diciendo nada nuevo", nada que no se haya dicho ya antes y nada que vaya en contra de los postulados de la Iglesia". Es eso precisamente lo curioso: que siendo así, nos parece nuevo, pero nuevo requetenuevo. Y no solo nos parece nuevo a nosotros, sino que también les parece nuevo a todos esos medios de comunicación anticlericales del mundo entero, perseguidores de una Iglesia-víctima de la conspiración mundial judeo-masónica, mensajeros de Lucifer y así hasta decir basta. Pero la realidad es que, por fin, loado sea Dios, y ya nos ha costado, tenemos al frente de la iglesia católica alguien con dos dedos de frente, que predica el Evangelio sin complejos, la Buena Nueva contenida en él, la misericordia incondicional del amor de Dios, la esperanza, la alegría y hasta el sentido del humor; alguien que se proclama un pecador que, "sin haber sido la beata Imelda", no ha sido tampoco nunca de derechas y que se pregunta perplejo por qué la Iglesia ha estado dando tantas vueltas a cuestiones de doctrina moral y tan pocas a cuestiones de justicia social. Francisco, que se proclama hijo de la Iglesia -a la vez santa y meretriz, no lo olvidemos- adjudica a la doctrina moral el papel relativo que le corresponde: el de la opinión de la Iglesia, que pretende ser una luz para iluminar las oscuridades del camino, ni más, ni menos; un papel que no es dogmático, ni desde luego un absoluto. Y otra cosa tan interesante o más si cabe: ese reconocimiento de que no es él, el Papa, el autorizado a juzgar a nadie. Y si el Papa, dentro de la Iglesia, no se considera autorizado a juzgar a nadie por sus comportamientos privados o por sus opiniones públicas, ¿quién puede hacerlo? Y entonces, ¿qué va a quedar de los censores de antaño, de los moralistas de detrás de los visillos? Pues a eso vamos: cuidado con ellos: son como los ex-fumadores; tienen vocación de comisarios políticos; son oportunistas sin fronteras... y pretenderán seguir haciendo lo que siempre han hecho: darnos lecciones, revestidos de una falsa, nueva e impostada autoridad moral. En el fondo creo que cuando el papa les dice a los obispos que no sean "obispos de aeropuerto", que se mantengan cerca de sus fieles, en sus diócesis, no solo les está diciendo que lo hagan físicamente, sino que les está advirtiendo de que, con actitudes soberbias y convencidas de estar en posesión de la verdad, se alejan también de las realidades cotidianas de la gente, de los miedos, esperanzas, miserias y grandezas del pueblo de Dios del que no son otra cosa que pastores.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

HANEKEN PISS

"Bruselas, en la esquina del famoso Haneken Piss, que es como la Nancy, pero en chico, meando y de bronce. Una ridiculez de escultura que es, sin embargo, mundialmente famosa. Así es la vida: en Singapur por hacer esto acabas en la cárcel; en Bélgica te hacen un monumento."Bruselas, en la esquina del famoso Haneken Piss, que es como la Nancy, pero en chico, meando y de bronce. Una ridiculez de escultura que es, sin embargo, mundialmente famosa. Así es la vida: en Singapur por hacer esto acabas en la cárcel; en Bélgica te hacen un monumento.

martes, 3 de septiembre de 2013

FECHA DE CADUCIDAD

El gobierno va a hacer que se sustituya la fecha de caducidad de los alimentos por el "nivel de hedor tolerable recomendado".

Me hace gracia que dicen que en España la ley no permite lo que ahora si permite Grecia, pero a mi me consta, porque lo veo todos los meses con estos ojitos, que en los Bancos de Alimentos se da comida cuya fecha de consumo preferente ha caducado. Se acompaña de un certificado de la empresa fabricante en la que se señala una nueva fecha, esta vez de caducidad, que en ocasiones puede llegar a cumplirse más de un año después (lo último una partida de frascos de judías verdes). O sea, que en la práctica, es lo mismo. Ya lo sabe la reina Sofía, que es griega y que propone que se reparta en el Banco de Alimentos de Palma de Mallorca la comida sobrante de los cruceros que arriban a su puerto. La mijajas que caen de la mesa de los ricos las recogen de rodillas los pobres. Esto me hace recordar ese versículo bíblico que dice más o menos así: "será más dificil que un rico entre en el Reino de los Cielos, que un camello pase por el ojo de una aguja". Hoy salía un listopán en la radio, un "coacher", un tipo guay de esos que se creen más listos que los demás y viven de darnos consejos. Pues el tipo estaba hablando del dinero y soltando obviedades al respecto y, entre bobada y bobada, ha dejado caer que los ricos no tienen por qué ser malos con el siguiente ejemplo de patio de colegio: "si tú te consideras bueno y te regalaran 3 millones de euros...¿te volverías malo?¿a que no?" Se le ha olvidado decir que 30 millones de euros, salvo si te toca la Primitiva (y ni eso, ni que te los de tu padre que es Rey de España -ese te da como mucho 1,2, para el alicatado del palacete-), no se consiguen más que de una manera: RO-BAN-DO. Robando y punto. Hay muchas formas de robar. Unas sofisticadas y otras a lo Bárcenas, pero el ser rico tiene, a esos niveles, un componente de maldad que te cagas, sí o sí. Perdón por la disgresión.