martes, 3 de septiembre de 2013

FECHA DE CADUCIDAD

El gobierno va a hacer que se sustituya la fecha de caducidad de los alimentos por el "nivel de hedor tolerable recomendado".

Me hace gracia que dicen que en España la ley no permite lo que ahora si permite Grecia, pero a mi me consta, porque lo veo todos los meses con estos ojitos, que en los Bancos de Alimentos se da comida cuya fecha de consumo preferente ha caducado. Se acompaña de un certificado de la empresa fabricante en la que se señala una nueva fecha, esta vez de caducidad, que en ocasiones puede llegar a cumplirse más de un año después (lo último una partida de frascos de judías verdes). O sea, que en la práctica, es lo mismo. Ya lo sabe la reina Sofía, que es griega y que propone que se reparta en el Banco de Alimentos de Palma de Mallorca la comida sobrante de los cruceros que arriban a su puerto. La mijajas que caen de la mesa de los ricos las recogen de rodillas los pobres. Esto me hace recordar ese versículo bíblico que dice más o menos así: "será más dificil que un rico entre en el Reino de los Cielos, que un camello pase por el ojo de una aguja". Hoy salía un listopán en la radio, un "coacher", un tipo guay de esos que se creen más listos que los demás y viven de darnos consejos. Pues el tipo estaba hablando del dinero y soltando obviedades al respecto y, entre bobada y bobada, ha dejado caer que los ricos no tienen por qué ser malos con el siguiente ejemplo de patio de colegio: "si tú te consideras bueno y te regalaran 3 millones de euros...¿te volverías malo?¿a que no?" Se le ha olvidado decir que 30 millones de euros, salvo si te toca la Primitiva (y ni eso, ni que te los de tu padre que es Rey de España -ese te da como mucho 1,2, para el alicatado del palacete-), no se consiguen más que de una manera: RO-BAN-DO. Robando y punto. Hay muchas formas de robar. Unas sofisticadas y otras a lo Bárcenas, pero el ser rico tiene, a esos niveles, un componente de maldad que te cagas, sí o sí. Perdón por la disgresión.

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