Hace unas días, una oyente de la Cadena
Ser se quejaba en directo y amargamente de la situación en la que la
reforma laboral y la degradación moral habian dejado a su marido
(ingeniero) -en el paro- y descargaba contra "las rubias", las rubias
miserables que mienten de alcachofa en alcachofa, con sus pendientes de
Majorica y sus trajes de dos piezas... Entonces me acordé de esta oronda rubiaza. Hoy la veo asomar sus rubios cabellos por la prensa carpetovetónica.
Me tapo la nariz y leo en el ABC a Cristina López Schlichting,
periodista y locutora de la cadena COPE, en amable charla digital con
sus lectores, y la observo hacerse la don Tancredo con los turbios
asuntos que afectan a la derechona de la que forma parte y me pongo de
mala leche (ya te decía yo). Os transcribo algunas de sus respuestas, en
general a preguntas de lectores entregados a la causa. Vosotros mismos.
"Me ayuda diariamente estar cerca de Dios".
"Soy monárquica".
"Soy conservadora, pero muy iconoclasta ((¿?) o sea, hago lo que me da
la gana y lo que me conviene en cada momento, o sea, como soy
"iconoclasta"...)".
"(Esto se arregla) cambiando personalmente,
porque los primeros en mentir, cobrar sin IVA, defraudar a hacienda o
traicionar a nuestra familia somos cada uno de nosotros" (sí,
probablemente le queda mucho purgatorio por delante. Nótese cómo aquí ya
saca el ventilador de la caja y se presta a enchufarlo).
"Jamás (recibí un sobre), pero soy testigo de que en las redacciones,
hace tiempo, se cobraban sobres como en todas las empresas españolas. En
España ha habido una larga tradición de contabilidad B. No sé por qué
todo el mundo finge lo contrario" (ya, todas putas menos mis hijas. De
momento, lo contrario lo finge Floriano, la Cospe, Mariano, González
Pons, la Razón, el ABC y ella misma. En este momento se está acabando de
leer las instrucciones del ventilador).
"Media España vive de
sobres de dinero negro y la otra se rasga las vestiduras pero también
los recibe. Aquí, los únicos que no practican el B son los trabajadores
asalariados (y no todos) y los funcionarios" (a esto se le llama poner
el ventilador).
"Todos los partidos mienten en algo" (fijaos, por favor, en ese "todos" tan elocuente y significativo. Ventilador).
"Ningún partido quiere cambiar la ley (...)" (una vez más el totum
revolutum, ese ventilador, como si nos fuésemos a caer del guindo ahora,
precisamente ahora que Bárcenas anda suelto, y no supiésemos que Caín
mató a Abel, que Sodoma y Gomorra crearon escuela o que los profes nos
pegaban en la idem).
La solución es "ahorrar y recortar a la
vez y poner todas las fuerzas en que no lo paguen los pobres" (la
guinda, con ese "los pobres" tan paternalista ¿No sería mejor poner el
énfasis en "la gente honrada"?¿No será que le traiciona el
subconsciente, mira hacia fuera, desde la ventana de su castillo, ve "a
los pobres" -a los pobres ciudadanos dignos y sufrientes- y se acuerda
de aquello de "pobre pero honrado" y lo torna en "pobres honrados"?¿De
verdad esta señora puede seguir pretendiendo erigirse en modelo de
conducta dando la chapa aquí, allá y acullá, aleccionando a quien quiera
oírla sobre cómo han de ser los cristianos laicos del siglo XXI y
fardando de que todo esto lo aprendió en la India, cuando conoció a
Teresa de Calcuta?).
Me voy a vomitar un rato.
Por último, y para que veáis por dónde van los mediáticos tiros, dos titulares de destacados columnistas del mismo diario:
Isabel San Sebastián: "La descomposición del sistema político requiere
de manera urgente un nuevo enfoque" (El "sistema político". No Bárcenas,
Rajoy, el otro, Maroto y el de la moto, no, el sis-te-ma-po-lí-ti-co.
Esa cosa. Jódete y baila. Ventilador).
Ignacio Camacho: "La
política es una montaña rusa en cuyo vértigo hasta el político más
sereno siente un pellizco de mareo y angustia" (hasta el mejor de todos
ellos, por ejemplo Mariano. No se libra nadie. Ventilador).
Podríamos seguir, pero por hoy es suficiente. Saludos quijóticos.