viernes, 30 de enero de 2015

miércoles, 14 de enero de 2015

RAZONES PARA EL MIEDO

Es cierto que los horrorosos sucesos de París tienen múltiples niveles de lectura, pero hay uno muy chirriante por oportunista: ese ataque de seguritis que les ha dado a todos los políticos con un determinado grado de responsabilidad global... Y que nunca impedirán, con sus medidas coercitivas y nada espontáneas, que barbaridades como estas ocurran de tanto en tanto, en New York, Londres o Madrid, pero tampoco en Oklahoma o en la isla de Utoya, en Noruega. A pesar de los 17 muertos resulta de sentido común que se trata de medidas desproporcionadas e ineficaces en las que la propaganda ocupa un lugar central. Una vez más, como siempre, de un lado y otro (y sobre todo de uno), se está haciendo del terrorismo un juego dialéctico, practicado con desmesura y que tiene por objeto meternos el miedo en el cuerpo, haciéndonos creer que vivimos en el más inseguro de los mundos posibles. Y esto es mentira, al menos en Occidente. Y quizá no lo sea tanto en el ámbito del mundo árabe, pero por razones mucho más complejas (y de responsabilidad compartida, por cierto) que la actuación de tres jóvenes despojados de futuro y sin horizonte vital, que se parecen más a nuestra "generación nini", a los otakus o hikikomoris japoneses, obsesivos de los juegos de rol, o a los protagonistas de las matanzas de Waco, Texas o del instituto Columbine. Y es una mentira al servicio del control del ciudadano, atónito ante el espectáculo televisivo y desbordante de una manifestación en la que millones de personas de buena voluntad caminan unidas, en un gesto con todos esos niveles de lectura, con todas esas contradicciones y con todos esos peajes pagados a tirios y troyanos y otros señores de la guerra. Por cierto, ver a Erdogan o a los saudíes defender la libertad de prensa de un medio que en sus respectivos países hubiera sido reprimido desde el minuto uno no es mas que una muestra de la hipocresía que subyace en todo este tristísimo y lamentable suceso. Y si, a pesar de todo, je suis aussi Charlie Hebdó.

lunes, 12 de enero de 2015

EL RETO DE LAS FOTOS

"Hawai'i"Acepto el reto. Hay que colgar cinco fotos en blanco y negro de vuestra factura y no sé qué más. Espero que os gusten.



 

domingo, 11 de enero de 2015

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL

¿Habéis visto la comparecencia de Sáenz de Santamaría ante los medios para hacer una "declaración institucional" diciendo básicamente que no hay que tener miedo porque España es un lugar seguro contra el extremismo islamico, nuestros servicios secretos tal y nuestras fuerzas de seguridad cual?¿no os da mucho miedo?
En realidad es lo mismo que dijo el alcalde de San Francisco después de lo de las torres: que les constaba que los terroristas tenían planes para volar el Golden Gate pero que tranquilos, que ya habían movilizado a los marines y no sé qué más.
El mensaje es siempre el mismo: tenéis que tener muchísimo miedo, estar cagados de miedo, calladitos y agazapados, para que nosotros los mayores podamos hacer lo que nos parezca.
Uhhh!, uhhhhh!

viernes, 9 de enero de 2015

BANQUILLO REGIO

La infanta al banquillo, como debe ser. Escuchamos a algunos lacayos decir, sin sonrojarse, que el juez Castro actúa así porque está a punto de jubilarse. ¿Es esto mezquindad o no es mezquindad? Resulta que porque un juez, Castro, como la prudencia indica, la responsabilidad señala, la jurisprudencia acompaña y el sentido común de los ciudadanos reafirma, en plenas facultades profesionales, imputa a una señora presuntamente ladrona, presuntamente corrupta, presuntamente delincuente, entonces este hombre lo hace "porque esta a punto de jubilarse". Muy mal deben andar los argumentos de la defensa de esta mujer para que se tengan que decir y escuchar idioteces de semejante magnitud.

CASTA LETIZIA

Al parecer existe documentación publicada que atestigua que Letizia Ortiz tuvo un aborto voluntario fruto de una relación anterior a su unión sentimental con el apuesto y regio solterón, poco antes de la misma. La pregunta es: ¿sabía esto Rouco Varela? Es de suponer que, para que su boda religiosa haya sido coherente y aceptable, la propia interesada se lo comunicaría -no le quedaría otra- en secreto de confesión. Bueno, ¿quién lo duda? Nadie. Así fue y punto. Es por eso que ahora tenemos una inmaculada y catoliquísima reina de Españññññia. Yapayeeeeeeah!!