Esta
pegatina cateta e insolidaria, encontrada hoy mismo en el centro de
Donosti, es la consecuencia de declaraciones como las del alcalde de
Gasteiz, Javier Maroto: "los inmigrantes irregulares no pueden cobrar la
Renta de Garantía de Ingresos". Lo que no dice es de qué piensa que van
a vivir. La siguiente será "más seguridad; aumentan los delitos de
estas personas". Pero sin embargo, no pide que los expulsen del país,
"porque no le corresponde" o, más bien, porque en su cálculo
electoral ese aspecto carece de importancia, para qué meterse en
jardines. Maroto carece de la mínima empatía por la historia personal de
cada uno de estos seres humanos, mucho menos afortunados que él; es un
ignorante que se deja llevar por prejuicios en boga; un populista
aprovechado del deleznable partido de la corrupción; un racista con
todas las de la ley, de esos que van por ahí diciendo "yo tengo un amigo
negro y es superhonrado y supertrabajador y superbuena persona (y todo
eso a pesar de ser supernegro)". Maroto es un idiota más, como hay
tantos; un pobre hombre. Pero es alcalde de una ciudad importante y por
lo tanto, nuestra obligación moral y democrática es sacarlo de allí, en
las urnas, y empezar a limpiar la mierda de nuestras instituciones, que
buena falta nos hace. Y Maroto tendría que estar en una esquina y con
una escoba.
A continuación, comentarios a que dio lugar el post:
Liliam Llanos Qué????
Iñigo Lasagabaster Si, guapa. Ya ves qué nivel. Racismo en estado puro. Me avergüenzo de tener entre mis paisanos gente así
Liliam Llanos Menos mal que trabajó para personas de otro mundo! Gracias!
Iñigo Lasagabaster No, de verdad, gracias a ti por ser como eres
Coro Iñarga No me lo puedo creer!!!
Iñigo Piera Aristizabal Los de Soria por ejemplo... ¿También hay que considerarlos inmigrantes?? Y los que no son de los de Vitoria de toda la vida???
Iñigo Lasagabaster Los
vascos en Nevada eran pastores de rebaños de ovejas inmensos y se
pasaban meses en el monte, solos y embrutecidos, grabando escarcho
fricaciones eróticas en los árboles (tree carvings)
Iñigo Lasagabaster Los
vascos en Nevada emigraron como pastores de inmensos rebaños de ovejas y
se pasaban meses en el monte, solos y embrutecidos, dibujando a punta
de navaja escarificaciones eróticas en los árboles (tree carvings). Se
les consideraba unos pobres diablos
marginales. Se les trataba como a tales. El alcohol hizo estragos entre
ellos. Recuerdo ver a un compatriota completamente borracho, acodado en
la barra del Louis Basque Corner de Reno. El pobre viejo, ya en la
sesentona, estaba absolutamente sólo, lucía unas botas camperas y una
cazadora tipo bomber naranja, con un mapa de Euskalherria y la leyenda
Zazpiak Bat en la espalda. Nos estamos olvidando.

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