¿Qué
les queda por decir? ¿Que estamos locos y no sabemos lo que queremos?
¿Que somos idiotas? Creo que vamos a ganar. ¿Ingenuo pardillo que
confunde deseos con realidad?. Es irrelevante. Lo sintomático es lo
siguiente: en las europeas yo no vote a Podemos, fundamentalmente porque
no sabia ni como se llamaba ese tío de la coleta, ni como se llamaba su
agrupación electoral y porque en la mesa electoral
había papeletas estrambóticas para dar y tomar, lo cual dificultaba la
tarea de rebuscar entre nombres desconocidos en un momento, el de ir a
votar, que me resultaba tan coñazo como casi todas las veces anteriores
(yo voto siempre). Así que cogí resignadamente la papeleta elegida y me
marché tan esceptico como había llegado. Esa noche el grupo al que
representaba el de la coleta sacó 5 eurodiputados. Si en 2015 consiguen
ocupar un espacio bisagra de entidad suficiente como para dar cabida a
las aspiraciones de la ciudadanía, me doy por satisfecho. Si al final
son un fiasco, seguiremos, con cristiana resignación, rebuscando en el
fondo del baúl. Pero entre el éxito y el fracaso hay mucho espacio para
lograr avances que beneficien a la ciudadanía y no parece insensato
explorarlos. No me da miedo un populismo de corte clásico como el que
prometía el pleno empleo (PSOE), o la creación de 3,5 millones de
empleos (PP), pero si me lo da el que los ricos sean mucho más ricos hoy
en este país que lo que lo eran en 2007.
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