domingo, 7 de diciembre de 2014

¿POR QUÉ VOTAR A PODEMOS?

¿Qué les queda por decir? ¿Que estamos locos y no sabemos lo que queremos? ¿Que somos idiotas? Creo que vamos a ganar. ¿Ingenuo pardillo que confunde deseos con realidad?. Es irrelevante. Lo sintomático es lo siguiente: en las europeas yo no vote a Podemos, fundamentalmente porque no sabia ni como se llamaba ese tío de la coleta, ni como se llamaba su agrupación electoral y porque en la mesa electoral había papeletas estrambóticas para dar y tomar, lo cual dificultaba la tarea de rebuscar entre nombres desconocidos en un momento, el de ir a votar, que me resultaba tan coñazo como casi todas las veces anteriores (yo voto siempre). Así que cogí resignadamente la papeleta elegida y me marché tan esceptico como había llegado. Esa noche el grupo al que representaba el de la coleta sacó 5 eurodiputados. Si en 2015 consiguen ocupar un espacio bisagra de entidad suficiente como para dar cabida a las aspiraciones de la ciudadanía, me doy por satisfecho. Si al final son un fiasco, seguiremos, con cristiana resignación, rebuscando en el fondo del baúl. Pero entre el éxito y el fracaso hay mucho espacio para lograr avances que beneficien a la ciudadanía y no parece insensato explorarlos. No me da miedo un populismo de corte clásico como el que prometía el pleno empleo (PSOE), o la creación de 3,5 millones de empleos (PP), pero si me lo da el que los ricos sean mucho más ricos hoy en este país que lo que lo eran en 2007.

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