miércoles, 17 de diciembre de 2014

PATRIMONIO ESPAÑOL

No sé si tiene razón o no, porque lo malo de la corrupción a esta escala, a la escala Cospedal & Co., lo decía Manuel Vicent, es que baja como una neblina que justifica nuestras "pequeñas corrupciones cotidianas": no pagar el IVA, colarse en el polideportivo con la tarjeta de otro, saltar el torno del metro, etc., porque, si estos hacen lo que hacen, yo no voy a ser el último gilipollas. En todo caso, el argumento, en boca de la ínclita, adquiere un tinte de cinismo tal que resulta evidente, hasta por el mas tonto de los tontos, que está prostituyendo el argumento para arrimar el ascua a su sardina hasta el límite de un patetismo que da tanta pena como vergüenza ajena. Da, literalmente, dolores de Cospedal (y la pirueta lingüística se la dedico a mi amiga Idoia Lainez, autora de un genial friccionario con el que no pretendo competir. Únicamente espero que le guste).

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