No
quiero ofender a nadie ni censurar a nadie mientras impere la cordura y
el respeto, pero NO me hago en absoluto responsable de las opiniones de
mis amigos. Lo digo porque algunas de ellas constituyen las antípodas
del grueso de mi pensamiento. Saludos cariñosos a todos. Iñigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario