Pero ¿quién coño le ha votado a Rajoy para volver a ganar las elecciones?, nos preguntamos muchos.
Nosecuántos millones de españoles.
Receta de un pastel para 40 millones de españoles (muchísimos más que "nosecuántos").
Si tenemos en cuenta que la Ley Holms -o como se llame- considera
fundamentalmente la densidad de población (también otros factores, pero
la extensión territorial y el número de habitantes, sobre todo) para
"garantizar la representación territorial", lo que se traduce en "a
menos población, menos votos necesarios para obtener un escaño", ya
tenemos la base del pastel.
A ello le añadimos que don Mariano se ha pasado la campaña jugando al dominó de pueblo en pueblo. Reservamos.
En un cazo aparte ponemos que hay muuuuucha gente (pero mucha muchísima) que ve "En tu casa o en la mía", el programa de Bertín Osborne, o el "Qué tiempo tan feliz", de Maria Teresa Campos.
Por último añadimos que la Voz de su amo ha hecho una vez más su labor con la solvencia y servilismo esperados (léase "En tu envidia o en la mía", artículo de Carlos Herrera para XL Semanal). Mezclamos bien.
Y ya podemos meterlo en el horno.
Una campaña electoral de puta madre, pero de puta madre de verdad y chinpún: ¡123 escaños!.
Pero ojo, cuidado al sacarlo, no se vayan a quemar los dedos, que los geriátricos de provincias también están a tope de votantes -a algunos hasta les ponen el sobre cerrado en las manos antes de entrar en el colegio electoral- y son lugares con mucha población flotante...
A ello le añadimos que don Mariano se ha pasado la campaña jugando al dominó de pueblo en pueblo. Reservamos.
En un cazo aparte ponemos que hay muuuuucha gente (pero mucha muchísima) que ve "En tu casa o en la mía", el programa de Bertín Osborne, o el "Qué tiempo tan feliz", de Maria Teresa Campos.
Por último añadimos que la Voz de su amo ha hecho una vez más su labor con la solvencia y servilismo esperados (léase "En tu envidia o en la mía", artículo de Carlos Herrera para XL Semanal). Mezclamos bien.
Y ya podemos meterlo en el horno.
Una campaña electoral de puta madre, pero de puta madre de verdad y chinpún: ¡123 escaños!.
Pero ojo, cuidado al sacarlo, no se vayan a quemar los dedos, que los geriátricos de provincias también están a tope de votantes -a algunos hasta les ponen el sobre cerrado en las manos antes de entrar en el colegio electoral- y son lugares con mucha población flotante...